Nunca imaginé que las noches de pasión más intensas de mi vida las viviría con él. Un hombre al que, por prejuicios inconscientes, hubiera descartado de inmediato. Pero por azares del destino, con su ironía característica, me llevó a descubrir un mundo de sensaciones que jamás hubiera imaginado.
Recuerdo la primera vez que lo vi. Estaba afuera de la cafetería del instituto donde estudiaba inglés, estaba leyendo un libro. Su aspecto es de un hombre arrogante, de alta estatura, y cuerpo robusto, pero había algo en su persona que me intrigaba y a la vez me resultaba un hombre desagradable por su arrogancia que superaba en altura a su físico. Era una mezcla de ternura, arrogancia y pasión que me desconcertaba.
Nuestras conversaciones iniciales fueron casuales, pero poco a poco fuimos conectando. Él era un hombre culto, las conversaciones con él estaban llenas de un gran sentido del humor y una sensibilidad que me sorprendía. A pesar de mis negativas iniciales, poco a poco me sentí atraída hacia él.
Cuando me propuso salir, lo rechacé y así, varias veces más.
Mi mente estaba llena de prejuicios sobre los hombres como él, a parte de que media unos 6 pies de estatura y yo apenas 1.5 pies y me costaba aceptar la idea de tener una relación con alguien que no encajaba en mis estándares. Sin embargo, él fue persistente y paciente, y poco a poco fue derribando mis barreras.
La primera vez que me besó, supe que no se quedaría en un simple beso, sentí una conexión electrizante que me recorrió todo el cuerpo. Sus besos eran suaves y apasionados, y sus manos acariciaban mi piel con una delicadeza que me hacía sentir especial. Esa noche, me regaló el momento que nunca olvidaré: una experiencia sexual que superó todas mis expectativas.
No era solo el grueso exquisito de su pene lo que me excitaba, ocupando todo mi espacio, imposibilitando la soltura de mis caderas, sino la forma en que me tocaba, la intensidad de sus miradas y la pasión que transmitía. Nada importaba, porque fue delicado y tierno, a pesar del dolor que su miembro causaba en mi vagina estrecha. Descubrí que el tamaño no lo es todo, sino la técnica y la sensibilidad que pueden hacer que una mujer sienta un placer indescriptible.
Con él, aprendí a disfrutar de mi cuerpo y a explorar nuevas facetas de mi sexualidad. Me enseñó que la pasión no debe limitarse por la primera impresión.
A pesar de mis juicios al inicio, yo sabía que había encontrado algo especial. Nuestras noches de pasión eran un escape de la realidad, donde solo existíamos él y yo.
Aunque con el tiempo y por cuestiones de trabajo, el tuvo que irse a vivir a los Estados Unidos, perdimos el vínculo porque no creo en las relaciones a larga distancia.
Hoy, cuando miro atrás, me siento feliz de haber tenido la oportunidad de conocerlo. Él fue el primer hombre que me hizo descubrir el máximo placer. Y aunque nuestra historia haya llegado a su fin, el recuerdo de esas noches de pasión siempre vivirá en mi mente.
Y aunque el tiempo pase, siempre recordaré que aquel gordo arrogante, mi peluche, como cariñosamente llegué a llamarlo, fue mi mejor amante.
📷 Pinterest 📌
#poesía #poetry #romance #cuentos #stories #poesiaerotica #eroticapoetry #poemas #poems #amor #love #desamor #heartbroken #fantasía #terror #relatos #microrrelato #microstory #poetrycommunity #comunidaddepoesía #mywritings #misescritos #escritoradominicana #erotismo #erotism #poemastristes #sadpoems #poemsofloveandheartbreak #poemasdeamorydesamor

No hay comentarios:
Publicar un comentario