Tú siempre sabes que decir para tenerme y hacerme tuya,
logras desbordar mi pozo y esa sensación en el estómago que sólo se traduce en deseo.
Me pones nerviosa y me gusta está ansiedad que despierta mi sed de ti,
de cómo me llevas de un momento al otro justo dónde quieres,
sin darme cuenta estoy ahí dispuesta, cual una droga,
pierdo la noción del tiempo,
no sé qué haces conmigo y no me importa,
lo disfrutas, y yo soy feliz mientras me embistes con furia.
Contigo enfrente no soy dueña de mi cuerpo, lo posees hasta quedar exhausto.
Me gusta la mezcla exquisita de dolor y placer que causa tu sexo contra el mío,
sentir que me devoras lentamente,
sin ganas de apartarte ni un instante hasta ya no poder más,
y así descubro tu oscuridad más profunda, la que revelas sólo contigo.
Quisiera que siempre me castigaras así, profundo y constante,
ocupando todos los espacios, haciendo el momento inolvidable,
sentir tu furia dentro de mí.
Habitándome por siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario