¡Qué bello recuerdo tengo de tí!
¡Qué frustrante es no encontrar a otro como tú!
Cada vez que me invaden los recuerdos de los momentos que tuvimos, todo mi cuerpo se alborota, la humedad se asoma desesperada, pero no estás y no te imaginas cuánto te deseo aquí frente a mí arrodillado ante mí, con esa mirada perversa del que obtiene lo tan deseado.
Besabas mi abdomen deslizando delicadamente mi ropa interior por mis piernas beso tras beso, caricia tras caricia, acelerando mi corazón y respiración, tumbandome en la cama, separando mis piernas sin pedir permiso, yo dejándome llevar, tus labios gruesos se sentían fríos al contacto con mis delicados labios mayores, no sé por qué, pero siempre era como la primera vez.
Lamias mi clítoris suavemente, desplazándote por los bordes, volviéndome loca, chupando y lamiendo todo, tu lengua en mi vagina y el succionar con empeño para beberte todo mi néctar, fue un lindo toque.
Me sentí como una fruta dulce y jugosa siendo devorada por un hambriento. Por eso, siempre lograbas de mi un rápido Sí, aunque llegaras a merecer un No en tantas ocasiones.
Me pregunto si algún otro hará que te olvide.
No hay comentarios:
Publicar un comentario