Necesitaba vivir la experiencia a la que tanto me negaba,
recibiendo placer absoluto sumergida en un estado de éxtasis total,
ajena a lo que le estuvieron haciendo a mi sexo y ano,
pero eso no me importaba,
entregada a la pasión y la lujuria en una improvisada orgía,
solo se que disfrutaba sin miedo a nada, dejándome llevar completamente,
entre un montón de desconocidos,
hombres y mujeres,
piel contra piel en total fricción,
sintiendo como la humedad se deslizaba libremente por los cuerpos desnudos,
escuchar los gemidos y quejidos,
la liberación de orgasmos y semen derramándose,
el poder disfrutar de una diversidad de sensaciones increíbles que viví en ese momento,
todo fue sencillamente puro arte.
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