sus ojos se clavaron en mí en búsqueda de aquel fuego que una vez vio en los míos,
Su rostro reflejaba que se había formado en su garganta un nudo amargo muy pesado,
de todas las cosas que debió decir
y no se atrevió antes,
sintiendo el infierno de mi distanciamiento a pesar de lo cerca que estábamos en ese momento,
escuché a su corazón corriendo un maratón
y ví como se inundaban sus ojos cuando de entre tantas palabras que dije pronuncié con toda naturalidad "amor", entonces lo sentí quebrarse como nunca lo había visto,
me besó con dolor, amargura y pasión.
Sí, me besó reconociendo haber cometido un error imborrable.
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